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martes, 25 de noviembre de 2014

Tengo muchos problemas y quiero constelar pero no sé por dónde comenzar

En mis cursos de Constelaciones Familiares, ofrezco a los alumnos la posibilidad de constelar sus asuntos.
Todos tienen temas no resueltos que necesitan ser mirados y siempre surge la pregunta: ¿Por dónde empiezo a constelar?
El caso que leerán más adelante es el de un alumno que presenta  síntomas de ansiedad en cada una de las clases y cuando me pidió constelar a una chica que le gusta, le expliqué que eso no sería posible.
La razón que le esgrimí es que no podemos constelar a otros sin contar con su permiso y que lo correcto para él sería constelar lo que siente frente a esa chica. 
Su respuesta fue que le daba miedo, entonces le indiqué constelar sus miedos.

Hola Alejandra!
En la clase de la semana pasada me dijiste que tendría que constelar mis miedos y te dije que no me veía preparado... pero creo que si lo hago, mucha de la ansiedad que tengo puede ser que desaparezca. El problema es que no sé por dónde empezar ni qué constelar exactamente... En fin, me gustaría hacerlo.
Gracias y que vaya bien en el curso que vas a dictar en Bilbao.

Hola:
Con mucho gusto intentaremos constelar tus miedos.
Para ver por dónde empezar, tendrías que contarme algo más de ti y tu familia.
Espero tus lineas.
Un abrazo.

Hola Alejandra!
¿Qué puedo contar? 
Mis padres están separados desde hace muchos años. Actualmente vivo con mi madre y hermana, pero dentro de poco, me independizo. Me voy a vivir sólo. Creo que el hecho este de irme a vivir sólo tiene algo que ver con la ansiedad, aunque es algo que deseo muchísimo... pero es el miedo a "salir del caparazón".
Mi madre, creo, se ha quedado estancada en el momento de la separación, y eso ha hecho que tanto mi hermana y yo vivamos situaciones que no son agradables, como por ejemplo que mi madre hable mal de mi padre. También es una persona muy protectora y sufridora, aunque a veces esto me carga mucho y me produce cierta ansiedad.
Mi abuela paterna, a la que estaba muy unido, murió hace varios años y le echo muchísimo de menos, aunque sé que ella está bien donde está. A raíz de la muerte de mi abuela, mi abuelo paterno empezó a tratarnos mal a mi madre, a mi hermana y a mí. Por esto y otras razones, no tengo ningún tipo de relación con él.
Espero que es esto sirva, si necesitas más información ya me dirás.
1 beso!

Hola:
1.- En primer lugar tienes que decirme qué edad tienes actualmente, qué edad tenías cuando se separaron tus padres y cómo te afectó su separación.
La separación de los padres es un trauma muy difícil de superar.
¿Qué ayuda psicológica recibiste cuando esto sucedió?
Asumir la separación sería uno de los temas que tendrías que elaborar.

2.- La independencia afectiva, material, de vivienda, no tiene que ver con irse a vivir sólo, sino dejar de ser el niño pequeño al que cuidan y atienden y pasar a ser un hombre adulto que se vale y sostiene por si mismo.
El salir del caparazón es el segundo tema que se hace presente en tu relato y deberías mirar en una Constelación.

3.- La ansiedad que manifiestas constantemente debería trabajarse como síntoma a través de una Constelación. Esta ansiedad puede impedirte que te relaciones tranquilamente con las personas, que disfrutes con una pareja, que te elijan como candidato para un puesto de trabajo, que te permita estar disfrutando de un acontecimiento placentero, etc.

4.- El que tu madre hable mal de tu padre, es algo que no deberías permitir como hijo. Tu padre, merece tu respeto y tu madre debe saber que no es correcto que se desahogue en ti ya que esto te hace sentirte más débil como hijo, mermando en tu autoestima. 
Poner límites a mamá es algo que tienes que constelar.

5.- El estancamiento que tu madre está viviendo a raíz de su separación es algo que le corresponde solucionar a tu madre. Tantos años de estancamiento es muchísimo tiempo sin poder avanzar. El ver a tu madre en este estado es algo que debes aceptar como parte de su depresión y desvalorización, pero tus alcances frente a esto son limitados ya que tienes mucho de qué ocuparte con tus propios temas. Superar el deseo de ocuparte de mamá, aliarte en su rabia a mamá, seguir en su depresión y angustia, salir del estancamiento como el estancamiento en el que se encuentra mamá seguir son otros de los temas que hay que constelar, pudiéndolos resumir en: dejar de seguir sufriendo por mamá.

6.- La ansiedad que te produce mamá es otro punto a constelar. Como verás, la ansiedad se manifiesta en tu vida por varias situaciones: independizarte, tener una mamá cargante, verla en su estancamiento, depresión y aislamiento...
Constelar cómo afrontar las situaciones estresantes sin ponerte ansioso, es una Constelación más que debes realizar.

7.- La relación con el abuelo paterno es otro tema que hay que Constelar. Si dejas de lado a tu abuelo paterno excluyéndolo de tu corazón, restas fuerzas sanadoras para tu sistema familiar. 

8.- El maltrato de tu abuelo se vuelve a repetir en el maltrato que se han profezado tus padres entre ellos. Si no constelas el tema del maltrato, es posible que se repita como destino de relación en tus parejas. Este es otro punto que tienes que constelar.

Ahora, relee estos 8 puntos.
Siente en tu corazón, cuál de ellos es el que más te genera angustia y sensación de malestar.
Empezaremos con ese, si te parece.

Un fuerte abrazo y hasta la próxima clase.

sábado, 11 de octubre de 2014

Sesión de terapia para tratar la ansiedad. Cómo tratar la ansiedad en terapia psicológica y en Constelaciones Familiares

En todos los casos en los que nos encontremos con pacientes que presenten síntomas debemos preguntar, antes que nada, por el diagnóstico médico.
Una vez que conozcamos la opinión del médico de cabecera y los especialistas, pasaremos a realizar un diagnóstico psicológico riguroso para saber si el tratamiento que aplicaremos debe quedar exclusivamente en nuestras manos o contar, al mismo tiempo, con el tratamiento de un psiquiatra.

La ansiedad, representa al igual que otras emociones, mecanismos que permiten al ser humano reaccionar ante situaciones que ponen en peligro su existencia.
Podemos decir que, en este sentido, constituye algo normal.
Cuando la angustia se manifiesta juntamente con otros síntomas, forma lo que se denomina el Trastorno de ansiedad.
Deja de ser un sólo síntoma para conformar un cuadro patológico. 
Así nos encontramos que la angustia está presente en las fobias, ataques de pánico (panic attacks), agorafobias (miedos a los espacios abiertos), claustrofobias (miedos a los espacios cerrados), pánico escénico (miedo a hablar en público), trastorno de ansiedad social ( miedo al contacto con los otros), Toc (trastorno obsesivo compulsivo), etc.

La angustia patológica difiere del estado de angustia en varios aspectos:
- Frecuencia
- Intensidad
- Duración
- Características de los estímulos
- Grado de malestar
- Consecuencias para la vida cotidiana

El estado de angustia tiene una frecuencia esporádica.
Puede surgir ante un suceso concreto, poco corriente o no esperado.
Hablamos de ansiedad normal cuando es leve o poco intensa y dura el tiempo necesario para que la reacción y adaptación al problema se realice. 
Una vez se logra la acomodación al hecho que genera la angustia, ésta desaparece o cambia por otro síntoma o reacción.
Estados de angustia normales pueden ser los que tienen las personas que temen a las arañas o a los perros, quienes se desestabilizan ante el acercamiento de la fecha de pagar a Hacienda o las mujeres que presentan síntomas ante la llegada mensual de la regla, por citar algunos ejemplos.
En estos casos, la presencia cercana o la simple evocación del elemento que les incomoda puede provocar en ellos de manera instanténea, el síntoma, por lo tanto, vemos que los estímulos que la generan son conocidos y previsibles. Esto permite saber qué detonantes generan angustia y cómo hacer para evitarla.
Generalmente, la angustia es tolerable y no impide que la persona pueda realizar una vida normal ya que es pasajero y de escasa duración, intensidad y molestia.

La ansiedad patológica tiene más duración más prolongada. Se presenta muy seguidamente con mucha fuerza y en períodos que pueden durar varias horas, días y meses, con una respuesta desmesurada al peligro, de manera que impide tener una vida normal.

Los síntomas que se pueden dar a nivel somático son:
. Temblor en las manos o en las piernas
. Palpitaciones o trastornos del sistema cardíaco
. Sudoración excesiva
. Contracturas
. Necesidad de comer, beber, fumar o trabajar más de la cuenta
. Ganas de vomitar
. Realización de tareas una tras otra sin descanso
. Trastornos en el sueño

A nivel intelectual:
. Pensamientos obsesivos
. Negatividad
. Shocks o estados de ausencia

A nivel relacional:
. Verborragia
. Dificultades para poder expresarse
. Preocupaciones excesivas
. Reacciones agresivas
. Respuestas inapropiadas a las situaciones

Existe una escala que permite establecer qué tipos de síntomas sufre una persona que padece ansiedad: la escala de Hamilton.
En ella se especifican los síntomas cardiovasculares, respiratorios, gastrointestinales, genitourinarios, neurovegetativos, neurológicos, musculares, sensoriales, psicofísicos, intelectualesy mentales subjetivos.

El tratamiento más correcto para la ansiedad no patológica es la psicología cognitiva conductual.
Conjuntamente con este tipo de terapia, podemos aplicar Constelaciones Familiares en los que el síntoma es representado por un participante, si estamos trabajando con un grupo de personas o, por un muñeco, si estamos aplicando Constelaciones Individuales. 
Al mismo tiempo, preguntamos si se trata de una cosa o una persona y en el caso de ser una persona, si es mujer u hombre, joven o mayor.

Como en toda Constelación de síntomas y enfermedades, sabemos que éstos representan la expiación de una culpa o la implicación con un excluido.
Al preguntar si se trata de algo o alguien, vamos directamente a buscar aquello que hace sentirse culpable o aquel a quien se ha dejado fuera.

Recuerdo el caso de una paciente que necesitó poner más de veinte muñecos para los representantes de su sistema, entre ellos, uno para su ansiedad, que era el tema de la sesión y el problema que le preocupaba.
Cuando queda expuesta la Constelación Familiar, siento que el síntoma tiene que ver con el primer amor de la madre y escribo estas palabras en un papel, sin que la paciente lo vea: Primer amor de la madre.
A medida que la Constelación se va desarrollando, voy corroborando que la ansiedad, en esa sesión, tiene que ver con un excluido, hecho que confirmo cuando sale a relucir la relación frustrada de su madre con un primer amor.

Algo curioso para mí como consteladora, era el hecho de que en esta Constelación, no sólo se daba lugar a un excluido sino a varios y al mismo tiempo, también se ofrecía la oportunidad de expiar una culpa.
Un acontecimiento importante ocurrido en la familia, fue la negativa del padre de la paciente de permitir a su esposa, ver a sus propios padres cuando en la época de guerra éstos pasaban hambre. El temor del padre era que ella les pasara comida.
Esta prohibición provoca en la esposa un gran dolor porque se le impidió que los visitara y que cuidara de ellos.
Los abuelos maternos, aquí excluidos, también intentaban hacerse presente a través del síntoma reinvindicando se considere su pertenencia al sistema a pesar de su pobreza y necesidad.
La injusticia cometida para con ellos creaba un estado de ansiedad muy grande en el alma de la paciente que le impedía saber exactamente de dónde provenía su síntoma. 

La Constelación Familiar se resuelva dándole un buen lugar al primer amor de la mamá y honrando el duro destino de los abuelos, dejando las consecuencias de dicho dolor en la persona que lo causó: el padre de la paciente.

A través de este emotivo caso, pude constatar que la enfermedad no resignifica a un sólo acontecimiento como la exclusión o exculpación sino que puede hacer referencia a ambos a través de un sólo síntoma. 

Bibliografía:
Wikipedia: Ansiedad
Manual práctico de Constelaciones Familiares. Alejandra Mitnik. Autoedición.