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jueves, 18 de diciembre de 2014

Constelaciones Familiares a distancia. Tema: Mi hijo tiene problemas en el instituto

Constelaciones a distancia
Práctica en parejas,
curso Constelaciones Familiares
Vilanova

Esta Constelación se realizó a distancia.
Las Constelaciones Familiares a distancia, se caracterizan porque una persona puede llevar al taller, algo que le pertenece a otra y a través de la presencia de ese otro, empezar a que las cosas se modifiquen.

Muchas personas aún creen que esto no es posible, sin embargo, el propio Hellinger explica que el cliente puede no estar presente y otro, en su lugar, constelar por él.

Los problemas de aprendizaje como tema

Una madre está preocupada porque su hijo adolescente tiene problemas con las asignaturas del instituto.

En la Constelación se muestra claramente de qué manera, por un lado se percibe el lado familiar de la madre y por el otro, la lealtad con el mandato paterno.

Las lealtades visibles

Del lado de la madre, la importancia del estudio y en contradicción a lo que viene del padre, la no dedicación al aprendizaje, ya que superarse en ese sentido, no era en la familia del padre una tarea con importancia. 

Para el hijo, superar a su padre que no había podido terminar los primeros años de la Universidad, hubiera sido para él una traición.

La implicación sistémica traba todo avance.

Lo que se muestra como parte del diagnóstico

El diagnóstico a través de la Constelación Familiar, no muestra trabas en el aprendizaje sino un tema emocional.

Como recomendación, se sugiere charlar con el niño y preguntarle si realmente quiere superar las materias, si desea de verdad terminar los estudios y ayudarlo a expresar sus ideas con respecto a la relación con el padre y la madre. 

Frases sanadoras

El padre, debería decirle al hijo:

"Aunque me superes seguirás siendo mi hijo.

La madre, debería decirle:

"Yo miro con buenos ojos cuando te desarrollas intelectualmente y académicamente a tu manera, como yo lo hice a la mía".

Permitir que se exprese aún cuando no pueda hacerlo claramente, expulsando de su corazón, sin forzarlo, todo aquello que lo AHOGA (tiene asma).

Dejar que diga lo que siente de verdad. 

domingo, 19 de octubre de 2014

Constelación familiar: Quiero comprar un piso. Cómo conseguir un objetivo mediante las Constelaciones Familiares

Esta es la Constelación Familiar realizada por un paciente para comprar un piso.
La modalidad de trabajo ha sido en Constelación Familiar individual.
Es la primera Constelación Familiar realizada para este asunto dentro de la terapia personal del paciente.
Este ejemplo de caso tratado, constituye uno más de los que ya se han expuesto en este blog para conseguir objetivos personales a través de las Constelaciones Familiares.
El material utilizado es el de los muñecos que representan a los guerreros de terracota de X´ian, aconsejados para utilizar en este tipo de terapia.
El protocolo que se siguió es el que expongo en mi libro: "MANUAL PRÁCTICO DE CONSTELACIONES FAMILIARES".

Se le pide al paciente que coloque un representante para él y otro para su pareja.
Elige a un muñeco más grande para ella y uno más pequeño para él.
Ambos están enfrentados pero mirando a un punto en el centro.
Le pido que coloque al piso que desea encontrar y elige a un representante muy pequeño, el que corresponde al muñeco arrodillado y lo ubica en el punto del centro.

Le pregunto qué opina de la figura formada por los tres representantes y contesta: - Están felices.

Le indico que da la sensación de que ella no mira al piso sino que está mirando hacia otro lugar.
El paciente niega que eso sea así.
(Recuerdo que la negación en Psicoanálisis representa un mecanismo de defensa frente a la angustia. Tomando este concepto, interpreto que a esta persona le cuesta mucho aceptar que su pareja no mire al piso y por el contrario, esté interesada en otra cuestión)

Le pido que coja al representante de él y se dirija a ella diciéndole las siguientes palabras sanadoras: - Tú no me miras y tampoco miras al piso. 

Le pido que coloque a algo o alguien en el punto hacia donde ella está mirando.
(Le digo algo o alguien para no ejercer ningún tipo de influencia en mi pedido. Puede ser algo que le falte a ella o alguien que necesite ser tomado en cuenta. Ver la entrada correspondiente al tema del excluido).

El paciente elige a otro muñeco pequeño, idéntico al que representa a la propiedad. 
Cuando le pido que lo toque para expresar qué siente y que diga una palabra, dice no sentir nada.

Revisa qué sienten los demás.
La pareja: ilusión
El paciente: contento
El piso: esperando
Lo que mira la pareja: nada

Constinúo con el Protocolo de aplicación de Constelaciones Familiares individuales* y le pregunto si hay alguien que falta.
Dice que sí.
Coloca a un representante del dinero para lo cual elije a un muñeco pequeñito y lo ubica cerca de la pareja. 

Le muestro que la propiedad está sola y que sólo él la mira, entonces el paciente decide hacer un cambio.

Coloca al piso entre la pareja y eso que ella mira queda enfrentado a ella, junto al dinero.

Le pido que toque nuevamente a los representantes para saber qué sienten expresándolo en una palabra.

Todos están bien.

Le explico que si bien todos están bien, no hay una pareja fuertemente unida en la que ambos estén centrado en un interés común. 

Le pregunto para terminar, si hace falta colocar a algo o alguien más.
Asiente y coloca a un representante del tiempo.
Dice: Falta el factor tiempo. No mucho pero, hay que esperar.

Conclusión:
La mirada de la pareja es importante para que el objetivo que se alcanza pueda pasar a ser común de los dos.
La Constelación Familiar se resuelve, cuando el dinero entra en escena.
La solución que no es la final se acerca cuando aparece el tiempo.

El tiempo es necesario para que la pareja se una y para alcanzar un objetivo conjunto.

Bibliografía:
* Manual básico de Constelaciones Familiares. Alejandra Mitnik. Autoedición

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Constelaciones Familiares en la tercera edad y cómo afectan a las personas mayores

En el último taller de Constelaciones Familiares, tuve la oportunidad de realizar una Constelación a una adolescente de 25 años quien asistió junto con su madre, su abuela y su pareja.

Cuando vi entrar en la sala a la abuela, me inquieté en cierta medida ya que he tenido ocasiones de realizar talleres con personas mayores y las experiencias fueron bastantes similares: muy tensionantes para mí .

¿A qué se debe esta consideración?
Las personas mayores perciben  la Constelación Familiar como algo real. 
La capacidad de abstracción y simbolización es menor, lo que hace que vean a las expresiones de los representantes como hechos que les están sucediendo en el momento.
Para ellos, lo que se muestra no es una representación, es una manifestación.

Las reacciones que tienen las personas mayores frente a estas interpretaciones son de mucha angustia, más de las que los otros participantes en general presentan.

Debido a esto, cada vez que me preguntan si puede venir un familiar mayor, le explico sobre mis experiencias y le advierto que pueden ocurrir situaciones de mucha tristeza y ansiedad. 

Les aclaro que estas reacciones son normales porque los padres y abuelos que asisten a los talleres, quieren lo mejor para sus hijos y nietos, de manera que si los ven sufrir, sufren por ellos.

Para prevenir estas reacciones les sugiero que transmitan a su familiar que lo que van a ver es como una obra de teatro y que si en algún momento, la terapeuta sugiere que el cliente se acerque a actuar, no se preocupen si éste llora, se siente triste o con rabia. Todos esos sentimientos son parte de una actuación que llevará pocos minutos y que al final, se espera poder llegar a un final feliz.

En el caso concreto del que cito más arriba, la abuela de esta ocasión ha sido una de las personas más mayores que he tenido participando en mis talleres.

Anteriormente ya había constelado a un paciente de más edad en consulta individual.

Cuando se abrió la Constelación, su representante dijo: "Estoy muy cansada. Ya no puedo más. Tengo ganas de marcharme, de dejar este mundo, de descansar. Quisiera poder irme pero antes quiero que todos estén bien, que mi nieta no sufra. Quiero verla bien".

Le pregunté a la representante si conocía personalmente a la abuela o sabía algo de ella, a lo que respondió con un no rotundo.
Le aclaré que la abuela a la que ella representaba se hallaba presente en la sala y le señalé a la persona de quién estábamos haciendo referencia.

Toda la sala se emocionó profundamente ya que nadie sabía del parentesco de la clienta.

Decidí invitar a la abuela a tomar partido en la Constelación, a lo que accedió con gusto.
La coloqué junto con la representante de ella y a partir de ese momento todo lo que sucedió a continuación fue acompañado por su presencia.

En este caso, la abuela, quien tenía dificultades de audición, pedía que se le explique cada frase que se decía o cada movimiento que se hacía. Ella quería ser partícipe y entender lo que estaba ocurriendo. Su representante, con muchísima paciencia y amorosidad, traducía paso a paso lo que iba sucediendo mientras la abuela seguía insistiendo en lo mucho que quería a su nieta, lo importante que era para ella que todos en la familia estuviesen bien.

La Constelación terminó con una imagen de solución muy sanadora, sin embargo no me pareció suficiente sin antes permitir que la abuela, tuviera un lugar de protagonismo más relevante.
Para ello, la traje desde su sitio y la coloqué delante para que todos los miembros de la familia pudieran mirarla.

Invité al resto de participantes del taller a que se acercaran e, instantáneamente se levantaron de sus sillas, rodearon al grupo de representantes y miraron a la abuela con mucha compasión, admiración.
Les dije a todos que, mentalmente, en silencio, reconocieran a esta abuela todo el cariño y esfuerzo que había dado por su familia.
Les invité a que vieran en esta abuela a sus propias abuelas y que le brindaran la honra y el respeto que ellas se merecían por haber traspasado la vida.
Les pedí que, desde el interior de sus corazones agradecieran a esta abuela el haberles permitido vivir la experiencia y la despidieran para que ella pudiese retirarse en paz.

Varios integrantes decidieron acercarse más aún, algunos tuvieron la necesidad de sentarse a los pies de la abuela y todos, permanecieron sintiendo lo que difícilmente se puede poner en palabras: la verdadera profundidad del amor y el significado del paso de la vida...

"Cuando pienso en cómo afectan las Constelaciones Familiares a las personas mayores, inmediatamente pienso en cómo nos afectan a los que tenemos la suerte de estar constelando con ellos. 
Su presencia representa siempre un nuevo aprendizaje y refuerza el sentido de la técnica porque al final, la fuerza sanadora, siempre viene de allí".

viernes, 19 de septiembre de 2014

¿Cómo constelar el amor interrumpido hacia los padres? Imágenes de solución ante los traumas ocurridos en la infancia


Cuando hablamos de movimiento de amor interrumpido, nos referimos a un trauma ocurrido en la infancia temprana.

Constelación Familiar en
Cubelles, Barcelona, 2014
Por razones diversas, el amor que el niño profesa a sus padres, se ve interrumpido y el amor no puede llegar a su destino?
Puede ser la muerte, una estadía en hospital, un viaje por parte de alguno de los progenitores que obliga al niño a interrumpir el movimiento amoroso.

Esta interrupción en el niño causa tristeza, enfado o deseperación.

Cuando estos niños son adultos y quieren dirigir el amor hacia otra persona, se vuelve a despertar en su cuerpo el recuerdo de esa interrupción y se aborta la tendencia hacia la otra persona.

Las personas que han vivido el movimiento de amor interrumpido temprano, no pueden llevar adelante el amor de adulto y se mueven, a menudo, en círculos.
Aman y cuando llegan al punto en que vuelven a sentir los sentimientos de entonces, se detienen.
Comienzan una nueva relación y el circuito empieza de nuevo.
Aman y cuando llegan hasta el punto citado, regresan al punto en que vuelven a sentir los sentimientos de entonces, hasta el mismo punto en que se interrumpió una tendencia.

Ejemplos de este caso sería el de un paciente que llevaba tres relaciones de pareja con mujeres a las que él se enamoraba pero cuando llegaba el momento de tomar decisiones respecto al futuro de la pareja, se asustaba y decidía poner punto y final.

Otro caso sería el de una paciente que siempre se enamoraba de hombres a los que ella tuviera admiración, ya sea por su capacidad económica o su superioridad intelectual. Una vez que estas capacidades se marcaban demasiado en la relación, ella empezaba a sentirse desvalorizada, imposibilitada de ponerse en a un mismo nivel y a ofrecer otras cualidades que equipararan lo que el otro aportaba en la pareja.
Así una y otra vez, con las distintas relaciones, terminando frustrada y con un gran odio hacia los hombres.

Un ejercicio sería que la madre abrace a su hijo con amor y lo retenga hasta que vuelva a fluir abiertamente y el niño se relaje.

Imagen de Solución en
Constelación Familiar,
Reus, Tarragona, 2014
En un adulto el paso sería retrotraerse hacia el tiempo de la interrupción y llevar mentalmente al hijo hacia ese momento. En ese lugar, sujetarlo sintiéndose la madre de entonces con el niño de entonces.
Volver a tener la imagen de ese niño que intenta tener a su madre y abrazarlo como le hubiera gustado podido hacer.
Permitir que esa imagen actúe en el alma hasta que la consumación se disponga por sí misma.

El terapeuta o los educadores pueden actuar como representantes de los padres y auxiliar en este caso aliándose internamente con ellos.
Es como si actuaran como por encargo.

La imagen sería amar a ese hijo y dirigir el amor del niño nuevamente hacia los padres. Una vez que llega a los padres, el terapeuta debe retirarse para mantenerse internamente libre.

Muchas veces el hijo adulto se opone a este movimiento porque desprecia a sus padres o les reprocha que no le hayan dado determinadas cosas o se creen superiores a sus padres o quieren superarlos.
En estos casos, la inclinación debe ser profunda.

Primero como una ejecución interna. Luego de manera visible y audible.
Así cobra profundidad y fuerza.
El ritual sería: Poner a un representante de ese niño y pedirle que se arrodille ante los padres.
El niño debe inclinarse hasta el suelo, tender los brazos con las palmas hacia arriba y mantenerse en esa postura hasta que le dice a ambos padres las frases sanadoras: "Por favor", "Os honro", "Os he echado mucho de menos"...
Sólo entonces el hijo puede abrazar a sus padres internamente y decir: "Querida mamá", "Querido papá".

El movimiento para retomar el amor interrumpido le corresponde sólo del hijo, a través de la acción de inclinación y las frases sanadoras. 
Los padres deben escuchar pero no hacer nada, ni siquiera acercarse, sino sólo aceptar el respeto que el hijo les está profesando.
Permitir el abrazo para que sea el hijo quien pueda tomar de él.

Bibliografía:
Felicidad que permanece. Bert Hellinger. rigden institut gestalt
Manual práctico de Constelaciones Familiares. Alejandra Mitnik. Autoedición